Relato erótico #3 Manosean mi culo en la calle

El relato número 3 en donde un tipo me toca las nalgas y sin mi permiso! Pero la verdad es que me encanto y termine feliz en mi cama.



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como en muchas ocasiones en el trabajo me notificaron que necesitaba una documentación para el día siguiente así que ese mismo día espere un descanso para ir al escritorio trabajar tiempo después toma un descanso para tomar agua y quitarme los lentes en ese momento entró una compañera y al girarme para ver la tiré mis lentes que se estrellaron al instante ese mismo día fui a una óptica del centro a encargar unos nuevos me citaron para la próxima semana pero como estuve ocupada hasta el viernes fui al centro como me imaginé por la hora no encontraría estacionamiento y que de varias cuadras lejos de la óptica
me apresure a caminar hacia la óptica porque había quedado con una amiga para platicar y tomar un café lejos de ahí al llegar me pidieron mi nombre y comenzaron a buscar mis lentes mientras comencé a ver los armazones de las vitrinas vi unos que me gustaron por lo que me agaché para verlos a subir mi mirada vi por el reflejo que el optometrista veía mi trasero en ese momento me di cuenta que los pantalones que tenía puestos no eran los adecuados porque estaban muy ajustados me giré un poco para evitar ese momento incómodo no tardó mucho y me los entregó salí a toda prisa cuando iba saliendo sonó mi teléfono era mi amiga le respondí me dijo que ella ya había llegado le comenté lo que pasó incluyendo al optometrista morboso y seguimos platicando mientras caminaba hasta que llegue a una calle bastante transitada por lo que es normal esperar mucho tiempo para que el semáforo nos dé el paso estábamos algunas personas esperando mientras yo seguí platicando y de repente escuché un susurro que dijo que culote sorprendida dejé mi teléfono y volteé buscando al optometrista pero sólo vi a un grupo de personas pasar así que tuve que me lo hayan dicho a mí y seguí platicando tranquilamente.
Por fin cambió el semáforo y comenzamos a caminar yo sentí que no cotoneaba mi cadera al caminar aunque por el simple hecho de caminar con zapatillas se mueven un poco más de lo habitual las asentaderas cuando íbamos más de la mitad de la calle sentí claramente unos dedos que rozaron de abajo hacia arriba a la altura de mi ano furiosa voltea al lado derecho sin detenerme al no ver nada voltea al lado contrario pero tampoco voltea a ver la cara de los que iban detrás mío pero no pude encontrar una expresión en sus caras que pareciera de nerviosismo no me quedó más que seguir platicando en el teléfono y terminar de cruzar la calle sin embargo no me podía quitar de la cabeza que me hayan tocado mis nalgas sin permiso y lo comencé a relacionar con el susurro que escuché antes de cruzar lo peor es que pensar en eso me comenzó a provocar mucho morbo porque sabía que alguien me deseaba tener en su cama deseaba tanto mi trasero que no se aguantó el deseo de tocarlo a pesar de que podía tener problemas.
llegué al coche pero ya estaba muy excitada por lo que mientras salía del estacionamiento decidí cambiar de ruta le mentí a mi amiga diciéndole que me sentía mal y maneje como loca hasta llegar a mi domicilio antes de bajarme desabroché mi pantalón y lo sentí un medisim o así que sin pensarlo me metió un dedo y lanzó un pequeño gemido me dieron tantas ganas que introduje otros dos dedos dentro de mi sexo y los empecé a mover comencé con un movimiento lento circular que sentía riquísimo pero poco a poco se hizo un movimiento lineal más rápido así que baje corriendo hacia mi habitación aún con el calzón un poco abajo saqué un juguetito de mi cajón y le aplique un poco de lubricante lo observe durante 2 segundos con una mano abri mis labios y con la otra me lo inserte sintiendo un  desmayo por el placer que me provocó y las ganas que tenía lo movía hacia adelante y atrás comencé a gemir sin darme cuenta con mi mano desocupada jugaba mis tetas sentía quemarme así que los movimientos los hacía muy rápido comencé a imaginar que me estaba poseyendo uno de los hombres que caminaban detrás de mí comencé a llegar a mi orgasmo y gemía más fuerte mi mano que estaba en mis tetas la pasé agarrar mi culo imaginándome que era El desconocido quién me agarraba así que no pude más y llegué a un rico orgasmo me dejé caer en la cama y dejé dentro mi juguete pero poco a poco se fue saliendo al cabo de unos minutos lo recogí del piso y lo fui a lavar limpio unas pequeñas manchas de la cama y trate de ocultar cualquier evidencia sabiendo que las cosas que hoy habían pasado en mi mente no se las podría contar a mi marido.

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